En la sesión anterior comparamos los modelos de desarrollo de Singapur y Camboya, y vimos cómo las decisiones ideológicas y económicas de un liderazgo pueden llevar a una sociedad a la prosperidad o a la destrucción. Hoy volvemos la mirada al Perú para analizar dos gobiernos democráticos consecutivos, muy distintos entre sí en su forma de gobernar, pero con un desenlace sorprendentemente similar. Comprender por qué tanto la «Convivencia» de Prado como el reformismo de Belaúnde terminaron interrumpidos por golpes militares nos preparará para la siguiente sesión, en la que retrocederemos a las décadas de 1930 a 1960 para entender el origen de esa inestabilidad política que marcó buena parte del siglo XX peruano.
Tras el Ochenio del general Manuel A. Odría, el Perú regresó a la vía electoral en 1956. Ese año, Manuel Prado Ugarteche —quien ya había gobernado el país entre 1939 y 1945— resultó elegido presidente por segunda vez, en unas elecciones marcadas por un hecho inusual: el Partido Aprista, proscrito durante buena parte de las décadas anteriores, decidió apoyar la candidatura de Prado a cambio de su legalización política. A este acuerdo se le conoció como la «Convivencia».
El segundo gobierno de Prado se caracterizó por una política económica de corte liberal, que otorgó amplia libertad a la actividad privada y buscó atraer inversión extranjera, especialmente en los sectores pesquero y minero, entonces en pleno crecimiento. Sin embargo, este periodo también coincidió con una intensa migración del campo a la ciudad, que transformó el paisaje urbano de Lima con la aparición de las primeras barriadas —hoy llamadas pueblos jóvenes— en las periferias de la capital.
Un final marcado por la incertidumbre electoral
Hacia el final de su mandato, el Perú se preparó para las elecciones de 1962, en las que compitieron tres figuras centrales de la política peruana: Víctor Raúl Haya de la Torre, del Partido Aprista; Fernando Belaúnde Terry, de Acción Popular; y el propio Manuel Odría, quien buscaba regresar al poder. Los resultados fueron extremadamente ajustados, y ninguno de los candidatos alcanzó el porcentaje mínimo de votos exigido por la Constitución para ser proclamado presidente sin necesidad de una decisión del Congreso.
Ante la falta de una mayoría clara, y en medio de acusaciones de fraude electoral, las Fuerzas Armadas decidieron intervenir. En julio de 1962, un golpe de Estado encabezado por el general Ricardo Pérez Godoy depuso al gobierno de Prado y anuló las elecciones, instaurando una Junta Militar de Gobierno que gobernó el país durante aproximadamente un año.
A diferencia de otros gobiernos militares de la región, esta Junta se presentó a sí misma como un gobierno de transición, con el compromiso explícito de convocar a nuevas elecciones en un plazo breve. Durante su corta gestión, impulsó algunas reformas iniciales, entre ellas los primeros pasos hacia una reforma agraria, aunque su principal función fue preparar el terreno para un nuevo proceso electoral considerado más transparente que el anterior.
En junio de 1963 se realizaron nuevas elecciones generales. En esta ocasión, Fernando Belaúnde Terry, al frente de una alianza entre Acción Popular y la Democracia Cristiana, obtuvo una victoria clara, dando inicio a un periodo que los historiadores identifican con el término «reformismo»: la búsqueda de cambios profundos dentro del marco de la democracia y las instituciones existentes.
El gobierno de Belaúnde asumió con un ambicioso programa de modernización del país, resumido en el lema «La conquista del Perú por los peruanos». Entre sus principales proyectos destacó la construcción de la Carretera Marginal de la Selva, una vía pensada para integrar la Amazonía peruana al resto del país y facilitar la colonización de nuevas tierras agrícolas.
En el plano social, el gobierno impulsó el programa de Cooperación Popular, que promovía la participación directa de las comunidades en la construcción de escuelas, caminos y otras obras locales mediante el trabajo conjunto entre el Estado y la población. En 1964 se aprobó también una Ley de Reforma Agraria, orientada a modificar la estructura de propiedad de la tierra en el país, aunque su aplicación resultó limitada frente a la magnitud del problema.
Un reformismo con obstáculos políticos
A pesar de sus iniciativas, el gobierno de Belaúnde enfrentó una fuerte oposición en el Congreso, donde una coalición entre el Partido Aprista y los seguidores de Odría, agrupados en la Unión Nacional Odriísta, contaba con mayoría parlamentaria. Esta alianza opositora frenó o modificó buena parte de las reformas propuestas por el Ejecutivo, generando una tensión constante entre el gobierno y el Legislativo a lo largo de todo el periodo.
Hacia el final de su gobierno, Belaúnde enfrentó una creciente crisis económica: el déficit fiscal se incrementó y, en 1967, el gobierno se vio obligado a devaluar el sol peruano, lo que generó fuerte malestar social y desgaste político.
A esta situación se sumó un conflicto de larga data: la disputa entre el Estado peruano y la empresa International Petroleum Company (IPC) por la explotación de los yacimientos petroleros de La Brea y Pariñas, en el norte del país. En agosto de 1968, el gobierno firmó con la IPC el llamado Acta de Talara, un acuerdo que buscaba resolver el conflicto, pero que generó una fuerte controversia pública cuando se denunció la desaparición de una página del contrato de venta del petróleo crudo a la empresa, un episodio conocido como el escándalo de la «página once».
El golpe de octubre de 1968
Este escándalo debilitó gravemente al gobierno de Belaúnde y sirvió de justificación política para un nuevo golpe de Estado, esta vez encabezado por el general Juan Velasco Alvarado, en octubre de 1968. Con este golpe se puso fin al primer gobierno de Belaúnde Terry y se abrió un nuevo y muy distinto periodo en la historia del Perú, marcado por casi doce años de gobierno militar, que estudiaremos en las siguientes sesiones.
| Aspecto | Segundo gobierno de Prado (1956-1962) | Primer gobierno de Belaúnde (1963-1968) |
|---|---|---|
| Partido o alianza | Independiente, apoyado por el Partido Aprista mediante la «Convivencia» | Acción Popular, en alianza con la Democracia Cristiana |
| Llegada al poder | Elección directa de 1956 | Elección directa de 1963, tras la Junta Militar de 1962-1963 |
| Política económica | Liberal, con apertura a la inversión privada | Reformista, con mayor intervención estatal en infraestructura y agro |
| Medida o legado principal | Consolidación de la «Convivencia» y crecimiento urbano acelerado | Ley de Reforma Agraria (1964) y Carretera Marginal de la Selva |
| Fin del mandato | Depuesto por un golpe militar en 1962 | Depuesto por un golpe militar en 1968 |
Tres actividades dosificadas. El objetivo es que compares ambos gobiernos y ordenes cronológicamente los hechos, no que memorices cada dato en detalle.
- Elabora en tu cuaderno un cuadro de doble entrada que compare a ambos gobiernos.
- Usa como mínimo estos aspectos: partido o alianza, política económica, principal medida y forma en que terminó el gobierno.
- Puedes guiarte del cuadro de la lectura, pero redacta las celdas con tus propias palabras.
- Dibuja una línea de tiempo desde 1956 hasta 1968.
- Ubica al menos seis eventos clave de la cronología de la lectura, con fecha y una descripción breve.
- Usa un color distinto para el gobierno de Prado, la Junta Militar y el gobierno de Belaúnde.
- Imprime los seis cromos de la galería (o dibújalos a mano con sus datos).
- Pégalos en una página doble de tu cuaderno dejando espacio para tus anotaciones.
- Junto a cada cromo escribe una oración que explique su papel en este periodo de la historia peruana.
- Ordena los cromos según el gobierno al que pertenecen: el de Prado, la Junta Militar o el de Belaúnde.
Prepara una intervención oral de 2 minutos sin leer tus notas. El objetivo es defender una posición con al menos dos argumentos concretos de la lectura.
- Logró mantener la estabilidad institucional pese a la reincorporación del APRA a la vida política, algo inédito hasta entonces.
- Su política económica liberal impulsó el crecimiento de sectores como la pesca y la minería.
- Permitió una transición ordenada de vuelta a la democracia tras el Ochenio de Odría.
- Impulsó una integración territorial sin precedentes con la Carretera Marginal de la Selva.
- Fue el primer gobierno en aprobar una ley de reforma agraria, aunque su alcance fue limitado.
- Su programa de Cooperación Popular involucró directamente a las comunidades en la construcción de obras públicas.