Gestiona responsablemente los recursos económicos · Comprende las relaciones entre los elementos del sistema económico y financiero · Toma decisiones económicas y financieras
Construye interpretaciones históricas · Elabora explicaciones sobre procesos históricos
Identifica quién aporta el capital, quién asume el riesgo y cómo se reparte la utilidad en una empresa de conquista, y explica el conflicto entre Pizarro y Almagro como una ruptura de sociedad.
Vas a leer la conquista del Perú como lo que fue antes de ser una guerra: un negocio con contrato, con socios, con inversión y con reparto. Y vas a entender por qué esos socios terminaron matándose.
Si nadie te paga un sueldo y encima tienes que poner tu propio dinero, ¿qué te haría subirte a un barco hacia un lugar que nadie ha visto?
Previously — dónde quedamos. El episodio pasado terminó con Tenochtitlán rendida el 13 de agosto de 1521, y con una conclusión que hubo que desarmar: no fueron quinientos hombres contra un imperio, sino alianzas indígenas, epidemias, ventaja técnica puntual y decisiones políticas combinadas. Cortés volvió a España inmensamente rico y media Castilla sacó la misma conclusión: si él pudo, cualquiera puede. Pero una expedición cuesta una fortuna antes de dar la primera moneda de ganancia. Hoy respondemos quién la pagaba.
Después de México, media Castilla quería ser Cortés. Pero hay una pregunta que casi nunca se hace: ¿de dónde salía el dinero?
Un barco cuesta. Los caballos cuestan —y muchísimo—. La pólvora, las armas, el bizcocho, la carne salada, las herraduras, los clavos, el sueldo del piloto: todo eso hay que pagarlo antes de que la expedición dé una sola moneda de ganancia. Y puede no darla nunca.
La Corona española no financiaba estas expediciones con dinero del Estado. Firmaba una capitulación —la palabra del episodio 3— y ponía el permiso, la autoridad legal y el derecho a gobernar lo que se conquistara. El dinero lo ponían particulares. Y como ningún particular tenía tanto dinero junto, se juntaban varios y formaban una sociedad.
El grupo armado que salía a conquistar se llamaba hueste indiana. No era un ejército del rey y esto cambia todo: nadie cobraba sueldo. Cada hombre se apuntaba llevando lo que tenía —un caballo, una espada, una ballesta, o solo sus brazos— y cobraba al final, si había final, con una parte del botín.
Quien llevaba caballo cobraba aproximadamente el doble que quien iba a pie. Quien ponía dinero cobraba más todavía. Es decir: lo que cada uno arriesgaba determinaba lo que cada uno cobraba. Ese es, exactamente, el principio de cualquier sociedad económica.
En Panamá, tres hombres apostaron a que al sur había algo grande. Francisco Pizarro y Diego de Almagro, dos soldados sin fortuna pero con experiencia, y Hernando de Luque, un sacerdote que administraba el dinero de un grupo de inversionistas de la ciudad.
El acuerdo se puso por escrito ante escribano, como cualquier contrato. Y la cláusula central es la que hay que retener: todo lo que se obtuviera se repartiría en tres partes iguales, después de descontar lo que le correspondía a la Corona.
En 1528 la sociedad necesitaba algo que ningún dinero de Panamá podía dar: la capitulación del rey. Alguien tenía que viajar a España a conseguirla. Fue Pizarro. Y volvió con el documento firmado.
El problema es lo que decía. Pizarro obtuvo los cargos grandes sobre el territorio por conquistar. Almagro, que había puesto tanto o más que él en los años anteriores, obtuvo una fortaleza. El contrato de 1526 decía tres partes iguales; la capitulación de 1529 repartía de forma muy desigual, y era la capitulación la que tenía valor legal frente al rey.
Almagro se sintió estafado. Pizarro alegó que el rey había decidido así y que él solo había firmado lo que le ofrecieron. Los dos podían tener razón al mismo tiempo, y ese es justamente el tipo de conflicto que un contrato mal cerrado produce.
Diez años después, los antiguos socios se hacían la guerra por el Cusco. Almagro fue derrotado y ejecutado en 1538; Pizarro fue asesinado en Lima en 1541 por partidarios de Almagro. Ninguno de los dos murió peleando contra los incas: murieron peleando entre ellos.
Cuando se juntaba el botín, no se dividía entre todos por igual. Había un orden, y ese orden era el negocio.
Primero la Corona: el quinto real, un 20 % que salía del montón antes que nada. Segundo, los gastos: reponer lo que se debía a quienes habían adelantado dinero para barcos, caballos y provisiones. Tercero, los capitanes y los socios, según lo firmado. Cuarto, la tropa, repartida en «partes»: quien llevaba caballo cobraba alrededor del doble que quien iba a pie, porque había arriesgado un bien caro.
Al final de esa cola, muchos hombres descubrían que su parte apenas cubría las deudas que habían contraído para equiparse. Habían arriesgado la vida y salían igual de pobres. De ahí salieron buena parte de las rebeliones de los años siguientes.
| Capital | Dinero y bienes que se invierten en un proyecto antes de obtener ninguna ganancia. |
| Capital de riesgo | Capital invertido en un proyecto que puede fracasar por completo y cuya devolución nadie garantiza. |
| Utilidad | Ganancia que queda una vez descontados los gastos y los pagos obligatorios. |
| Sociedad | Acuerdo entre dos o más personas que juntan aportes distintos para un mismo negocio y pactan cómo repartir el resultado. |
| Hueste indiana | Grupo armado de particulares reunido por su cuenta y riesgo para una expedición de conquista, sin sueldo y a cambio de una parte del botín. |
| Quinto real | Impuesto del 20 % sobre todo el botín obtenido, que la Corona cobraba antes de cualquier reparto. |
| Capitulación | Contrato entre la Corona y un particular que autorizaba una expedición por cuenta y riesgo de este, a cambio de cargos y una parte de lo obtenido. |
Ya hay contrato, ya hay dinero, ya hay permiso del rey. Falta lo más difícil: llegar. Y no van a llegar a la primera. Ni a la segunda.
Los tres datos ⚡ están repartidos por la lectura: no están juntos y hay que buscarlos. Uno por línea:
Escribe a mano, ocupando media página como mínimo, el contrato de la sociedad. No lo copies del texto: redáctalo tú, como si fueras el escribano de Panamá. Debe tener:
Copia una frase textual de esta página, entre comillas, indicando en qué parte de la lectura la encontraste. Debajo, en dos líneas propias, explica a qué se parece hoy: piensa en alguien que pone dinero en un negocio que puede fracasar, o en dos personas que abren un emprendimiento juntas. Nombra el elemento económico (capital, riesgo, utilidad o reparto) que se repite.
| 📋 Rúbrica de la Misión E5 | |||
|---|---|---|---|
| Se califica | Logrado (4) | En proceso (2–3) | Inicio (1) |
| A · Datos ⚡ | Los tres datos completos y con la parte de la lectura donde estaba cada uno. | Faltan uno o dos datos, o falta indicar dónde los encontró. | No registró los datos. |
| B · El contrato | Las tres cláusulas son correctas y completas, y las tres leyendas citan una parte real de la lectura. | Están las cláusulas pero una o dos leyendas no dicen dónde lo leyeron, o el reparto está incompleto. | Copia el texto de la página o inventa el contenido. |
| C · Cita y comparación | Cita textual indicando dónde está, comparación propia y nombra correctamente el elemento económico. | Compara pero no nombra el elemento económico, o la comparación es superficial. | No cita o no compara. |
| D · Conclusión | Explica con sus palabras usando la idea de riesgo y ganancia esperada. | Escribe una frase correcta pero copiada del texto. | No redacta o escribe algo sin relación. |
🆘 Modo mínimo: si no llegaste, entrega A + D bien hechos. Eso es «en proceso», no cero.
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