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Convive y participa democráticamente
Delibera sobre asuntos públicos
Explica cómo el voto censitario permitió que un grupo social reducido gobernara el Perú durante veinticuatro años mediante elecciones legales.
Entenderás que un país puede tener elecciones, Constitución y alternancia y aun así estar gobernado por unas pocas familias — y que la clave no está en las urnas, sino en quién tiene permitido llegar a ellas.
📖 Esta pestaña es de lectura. Lo narrativo se escucha; no se copia.
✏️ Copia en tu cuaderno solo los dos organizadores: la pirámide de quién vota y el cuadro de los dos Perúes.
⚡ Los tres datos de expediente están en esta página y no se dictan en clase. Sin ellos tu ficha queda con huecos.
Si en un país hay elecciones limpias, pero solo puede votar el 3 % de la población, ¿eso es una democracia?
El episodio pasado terminó en marzo de 1895: Piérola entra a Lima, Cáceres renuncia y se acaba el gobierno de los militares. El Perú acababa de salir de la deuda con el contrato Grace y estaba, por fin, otra vez dentro del sistema financiero internacional.
Lo que vino después sorprende a cualquiera que venga de estudiar el siglo XIX peruano: veinticuatro años sin golpes de Estado exitosos, con presidentes civiles, elecciones cada cuatro años, presupuestos que cuadraban y una moneda estable, la libra peruana de oro.
El historiador Jorge Basadre bautizó ese periodo como «la República Aristocrática». El nombre no es de la época: es la interpretación de un historiador, y conviene tenerlo presente. Lo que quiso decir es que el país funcionaba, sí, pero lo gobernaba un grupo social muy reducido: un puñado de familias de Lima y de las grandes haciendas, unidas por negocios, matrimonios y apellidos.
Su instrumento fue el Partido Civil. No era un partido de masas como los que conocemos hoy: era una red de propietarios, exportadores, abogados y periodistas que se ponían de acuerdo antes de las elecciones sobre quién sería el próximo presidente.
Aquí está la pieza que explica todo lo demás. Las elecciones eran reales, pero el padrón era diminuto.
La ley electoral de 1896 estableció que para votar había que ser varón, mayor de veintiún años o casado, y saber leer y escribir. En un país donde la mayoría de la población era rural, indígena y analfabeta, ese último requisito bastaba para dejar fuera a la mayor parte de los peruanos. Las mujeres, sin excepción, no votaban.
A eso se le llama voto censitario: el derecho a elegir depende de una condición —renta, propiedad o instrucción— y no de la ciudadanía. No era una anomalía peruana; casi toda América Latina y buena parte de Europa funcionaban así en 1900. Lo que sí es peruano es la proporción: en las elecciones de esos años votaban unas cien a ciento cincuenta mil personas en un país de más de cuatro millones.
Un requisito común en su tiempo. Hacia 1900, el voto restringido por instrucción o por propiedad era la norma en el mundo occidental. Gran Bretaña recién amplió el sufragio masculino completo en 1918; las mujeres votaron en Estados Unidos desde 1920 y en el Perú desde 1955.
Dónde está la diferencia peruana. En países con alfabetización alta, exigir saber leer excluía a una minoría. En el Perú de 1900, con una población mayoritariamente rural y sin escuelas en el campo, el mismo requisito excluía a la mayoría. La misma regla produce resultados opuestos según el país donde se aplica.
Un matiz importante. Antes de 1896 existía un sistema de elección indirecta en el que población indígena y analfabeta participaba en asambleas locales. La reforma «modernizó» el voto haciéndolo directo y, al mismo tiempo, redujo el número de personas que podían emitirlo. El voto de los analfabetos recién se restableció en 1979.
Mientras Lima se modernizaba —alumbrado eléctrico, tranvías, agua potable, avenidas nuevas, la reapertura de la universidad y los primeros automóviles—, en la sierra el Estado casi no aparecía.
Allí el poder real lo tenía el gamonal: el hacendado local que era, al mismo tiempo, propietario, juez de hecho, prestamista y autoridad. Las comunidades campesinas trabajaban tierras de la hacienda a cambio de usar una parcela, un arreglo conocido como colonato o yanaconaje. La escuela y el juez estaban lejos; el gamonal, cerca.
Estos dos Perúes no estaban desconectados: estaban conectados de una manera muy precisa. La lana que salía del sur andino, el azúcar de los valles del norte y el algodón de la costa central pagaban las avenidas de Lima. Uno producía; el otro cobraba y decidía.
Conviene decirlo sin caricatura: el periodo también dejó estabilidad monetaria, crecimiento económico, ampliación de la educación pública en las ciudades, obras sanitarias y un aparato estatal más profesional que el anterior. El balance no es «todo bueno» ni «todo malo»: es que los beneficios y los costos no se repartieron entre los mismos.
Piérola, que no era civilista sino demócrata, hizo en su gobierno (1895–1899) algo que le sirvió a todos los que vinieron después: ordenó el Estado. Creó el impuesto a la sal para financiar la recuperación de Tacna y Arica, reorganizó las rentas, fundó la Escuela Militar de Chorrillos con instructores franceses y estableció el Registro Electoral.
Sobre ese Estado ordenado, el Partido Civil gobernó con una lógica sencilla: los cargos se repartían entre gente conocida, y quien quisiera entrar debía ser aceptado por el grupo. El sistema funcionaba mientras nadie intentara gobernar apoyándose en los de abajo.
Cuando alguien lo intentó, se vio de inmediato dónde estaba el límite. Guillermo Billinghurst ganó la presidencia en 1912 con respaldo popular urbano —lo llamaban «Pan Grande» por su promesa de abaratar el alimento— y decretó la jornada de ocho horas para los trabajadores del muelle del Callao. Duró menos de dos años: fue derrocado por un golpe militar el 4 de febrero de 1914.
Estos tres datos . Los necesitas para completar tu Ficha E2.
| Voto censitario | Sistema en el que solo pueden votar quienes cumplen una condición de renta, propiedad o instrucción. |
| Oligarquía | Gobierno ejercido de hecho por un grupo reducido y cerrado, generalmente unido por riqueza y parentesco. |
| Partido Civil | Agrupación política de propietarios y exportadores que dominó la política peruana entre 1895 y 1919. |
| Gamonal | Hacendado que en las zonas rurales concentraba de hecho el poder económico, judicial y político. |
| Colonato / yanaconaje | Arreglo por el cual un campesino trabaja tierras de la hacienda a cambio del usufructo de una parcela. |
| Padrón electoral | Registro oficial de las personas habilitadas para votar en una elección. |
| Libra peruana de oro | Moneda creada en 1898, símbolo de la estabilidad monetaria del periodo. |
En Lima. Un empleado de una casa comercial se levanta temprano, revisa que su nombre figure en el registro y camina hasta la mesa de su distrito. Ha leído los diarios durante semanas; en su oficina se discutió a los candidatos. Vota, firma y vuelve a su casa. Al día siguiente los periódicos publican los resultados y comentan los nombres del próximo gabinete.
En una hacienda del sur andino. Un peón de la misma edad trabaja ese día exactamente igual que cualquier otro. No está en el registro porque no sabe leer, y aunque supiera, la mesa más cercana queda a varias horas de camino. Nadie le informa quién ganó. La autoridad que le importa —la que cobra, la que presta y la que castiga— no cambia con las elecciones: es el hacendado, y sigue siendo el mismo el lunes siguiente.
Todo este sistema se sostenía con dinero que entraba de afuera. ¿De dónde salía? De cinco productos que el Perú vendía al mundo — y cuyo precio no lo decidía el Perú. El próximo episodio es el más económico del bimestre y sin él no se entiende nada de lo que viene.
⏱️ Tope: 25 minutos. Si llegas al tope, para y entrega lo que tengas. Terminar vale más que perfeccionar.
📓 Todo va en la página derecha de tu cuaderno, en una sola cara.
🖋️ Un afiche es argumento gráfico: pocas palabras, una imagen central, una idea. No se califica el trazo; se califica si convence y si es históricamente correcto.
En la pestaña de Lectura hay tres datos marcados con ⚡ que no se dictaron en clase. Anótalos así:
Estamos en 1912 y hay elecciones. Elige una de estas tres posiciones y diseña su afiche de campaña:
El afiche debe ocupar al menos la mitad de la página y llevar obligatoriamente: una imagen central, un lema de máximo seis palabras y una indicación clara de a quién le habla.
Además, rotula tres elementos del afiche: uno que muestre quién es el público, uno que muestre qué promete, y uno que muestre a quién incomoda.
⚠️ Un afiche puede exagerar, pero no puede mentir: nada de promesas que en 1912 no existían (no había televisión, ni voto femenino, ni internet).
Copia una frase textual de la pestaña de Lectura —la que quieras, pero exacta, entre comillas— y escribe debajo, en dos líneas como máximo, qué entendiste gracias a ella.
No hay respuesta correcta. Lo único que no vale es una frase que no esté en la página.
Una sola línea, con tus palabras:
| 📋 Rúbrica de la Misión E2 | |||
|---|---|---|---|
| Se califica | Logrado (4) | En proceso (2–3) | Inicio (1) |
| A · Datos ⚡ | Los tres datos completos y con el número de sección correcto. | Faltan uno o dos datos, o faltan los números de sección. | No registró los datos. |
| B · Afiche | Imagen, lema y público claros; los tres rótulos citan una sección real y no hay anacronismos. | El afiche está pero falta el lema, el público o alguna leyenda no cita nada. | Dibuja sin lema ni rótulos, o incluye anacronismos gruesos. |
| C · La frase | La frase es textual y la explicación es propia y tiene sentido. | La frase es textual pero la explicación repite la frase. | La frase no está en la página. |
| D · Conclusión | Toma posición y la sostiene con un elemento del episodio. | Toma posición pero no la sustenta. | No redacta o escribe algo sin relación. |
🆘 Modo mínimo: si no llegaste, entrega A + D bien hechos. Eso es «en proceso», no cero.
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