Construye Interpretaciones Históricas
Elabora explicaciones sobre procesos históricos · Comprende el tiempo histórico
Identifica las propuestas políticas de Montesquieu (división de poderes), Voltaire (razón ilustrada) y Rousseau (contrato social), y distingue el despotismo ilustrado.
Comprenderás cómo las ideas de tres filósofos del siglo XVIII cambiaron para siempre la forma en que el mundo organiza el poder político, y distinguirás el despotismo ilustrado como respuesta incompleta a esas ideas.
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📋 Al final encontrarás las instrucciones de la tarea de exposición del jueves 17 de abril.
¿Podría existir hoy un gobierno que haga "todo para el pueblo, pero sin el pueblo"? ¿En qué se parece al despotismo ilustrado del siglo XVIII?
Durante el siglo XVIII, tres pensadores franceses transformaron para siempre la manera en que Occidente concibe el poder político. Sus ideas no fueron solo teoría: inspiraron revoluciones, constituciones y repúblicas en todo el mundo.
Montesquieu (1689–1755) observó que el mayor peligro para una sociedad era la concentración del poder en una sola persona. En su obra El espíritu de las leyes (1748), analizó las distintas formas de gobierno y propuso que el poder del Estado debía dividirse en tres ramas independientes que se controlaran mutuamente: el poder legislativo (que hace las leyes), el ejecutivo (que las aplica) y el judicial (que las interpreta). Esta división de poderes es la columna vertebral de todas las democracias modernas.
Voltaire (1694–1778) fue el filósofo ilustrado más influyente de su tiempo. Vivió exiliado en Inglaterra, donde conoció un sistema político más libre que el absolutismo francés, y lo describió en sus Cartas filosóficas sobre los ingleses. Su aporte central fue defender con pasión la razón frente al dogmatismo religioso y la intolerancia de la Iglesia. Para él, la libertad de pensamiento y la tolerancia eran los pilares de una sociedad civilizada.
Jean-Jacques Rousseau (1712–1778) fue el más radical de los tres. Sostenía que en el estado de naturaleza los hombres son esencialmente buenos, pero que la sociedad y la propiedad privada los corrompieron. En El contrato social (1762) propuso que la sociedad se funda en un acuerdo entre sus miembros, y que el gobierno existe para servir al bien común. Si el gobierno falla, el pueblo tiene el derecho legítimo de rebelarse y deponerlo. Esta idea de soberanía popular fue la chispa filosófica de la Revolución Francesa de 1789.
En 1762, el año en que Rousseau publicó El contrato social, las autoridades francesas lo quemaron públicamente y ordenaron el arresto de su autor. Rousseau huyó de Francia. Apenas 27 años después, sus ideas se convirtieron en el fundamento filosófico de la Revolución Francesa.
Las ideas ilustradas sacudieron las conciencias de toda Europa, incluso las de algunos monarcas absolutos. En la segunda mitad del siglo XVIII, varios reyes y emperadores adoptaron reformas inspiradas en la Ilustración: mejoraron la administración, promovieron la educación, liberalizaron el comercio y limitaron el poder de la Iglesia. Sin embargo, ninguno cedió el poder al pueblo. A este fenómeno se le llamó despotismo ilustrado.
Las reformas del despotismo ilustrado abarcaron cuatro ámbitos principales:
El despotismo ilustrado se desarrolló en varios Estados europeos durante la segunda mitad del siglo XVIII:
Catalina II "la Grande" de Rusia (r. 1762–1796) secularizó el Estado, sometió al clero al control imperial, estableció la tolerancia religiosa y fomentó el desarrollo industrial. Mantuvo correspondencia con Voltaire y se presentó ante Europa como una monarca ilustrada, aunque en la práctica amplió los privilegios de la nobleza.
Federico II de Prusia (r. 1740–1786) renovó el ejército y la administración, estableció la tolerancia religiosa y reorganizó la justicia. Cultivó la amistad de Voltaire y expresó su desacuerdo con la idea de que Dios había entregado a los soberanos el gobierno del pueblo. Para él, el rey debía ser el primer servidor de su Estado.
María Teresa (r. 1740–1780) en Austria limitó los abusos de la nobleza, abolió la servidumbre personal, aseguró la tolerancia religiosa y sometió a la Iglesia al control del Estado.
José II (r. 1780–1790), hijo de María Teresa, profundizó las reformas: abolió la servidumbre en todo el Imperio, amplió la tolerancia religiosa y redujo el poder del clero. Fue el déspota ilustrado más reformista de su época.
Carlos III de España (r. 1759–1788) aplicó reformas para modernizar la administración del Imperio, suprimió algunos impuestos, mejoró la recaudación, incentivó la industria y la agricultura, y restableció el comercio con las colonias americanas. En 1767 expulsó a los jesuitas.
José I de Portugal (r. 1750–1777), a través de su ministro el marqués de Pombal, aplicó reformas que afectaron sus dominios coloniales en Brasil, incluyendo la expulsión de los jesuitas y la liberalización del comercio.
Las reformas de Carlos III (conocidas como reformas borbónicas) impactaron directamente el Virreinato del Perú: se creó el Virreinato del Río de la Plata (1776), se reorganizó el sistema de intendencias y se buscó aumentar la recaudación fiscal. Estas medidas generaron el descontento que alimentó los movimientos de independencia del siglo XIX.
| Ilustración | Movimiento intelectual del siglo XVIII que defendió la razón como fuente principal del conocimiento, oponiéndose a la tradición y la superstición. |
| Soberanía popular | Principio según el cual el poder político emana del pueblo y no de Dios ni del rey. |
| Enciclopedia | Gran obra colectiva de 28 volúmenes dirigida por Diderot y D'Alembert que reunió el conocimiento ilustrado y difundió las nuevas ideas filosóficas y científicas. |
| Regalismo | Política de los Estados absolutistas que buscaba someter las instituciones eclesiásticas al control del monarca, reduciendo la influencia del Papa. |
Entrega: Jueves 17 de abril · inicio de clase | Presentación: 2–3 minutos por persona
Cada uno crea su propia lámina en casa usando media hoja de papelógrafo. Divídela en 4 secciones — una por cada personaje asignado. Usa letras grandes y colores.
Para cada FILÓSOFO escribe: nombre y años de vida · idea política central · obra principal.
Para cada DÉSPOTA escribe: nombre y país · reforma más importante · por qué se le llama "ilustrado".
Tu asignación personal:
| Equipo | Estudiante | Filósofos | Déspotas |
|---|---|---|---|
| Naranja | Andrés | MontesquieuVoltaire | Catalina IIFederico II |
| Naranja | Shelsy | VoltaireRousseau | María TeresaCarlos III |
| Naranja | Dayana | RousseauMontesquieu | José IIJosé I |
| Morado | Adriano | MontesquieuVoltaire | Catalina IIFederico II |
| Morado | Daniela | VoltaireRousseau | María TeresaCarlos III |
| Morado | Yamile | RousseauMontesquieu | José IIJosé I |
| Morado | Valeria | MontesquieuRousseau | Catalina IICarlos III |
| Azul | Santiago R. | MontesquieuVoltaire | Catalina IIFederico II |
| Azul | Fiona | VoltaireRousseau | María TeresaCarlos III |
| Azul | Adianey | RousseauMontesquieu | José IIJosé I |
| Verde | Santiago A. | MontesquieuVoltaire | Catalina IIFederico II |
| Verde | Mia | VoltaireRousseau | María TeresaCarlos III |
| Verde | Adrián | RousseauMontesquieu | José IIJosé I |
| Verde | Lucas | MontesquieuRousseau | Catalina IICarlos III |
| Rojo | Danna | MontesquieuVoltaire | Catalina IIFederico II |
| Rojo | Franchesco | VoltaireRousseau | María TeresaCarlos III |
| Rojo | Nicolás | RousseauMontesquieu | José IIJosé I |
Los principios de Montesquieu, Voltaire y Rousseau no quedaron en el papel. En 1789, cuando el pueblo francés se levantó contra Luis XVI, sus lemas —libertad, igualdad, fraternidad— eran directamente ilustrados. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) recogió la soberanía popular de Rousseau y la división de poderes de Montesquieu. El contrato social se convirtió en el fundamento filosófico de las primeras constituciones modernas.
En América Latina, los líderes de la independencia como Simón Bolívar y José de San Martín leyeron a los ilustrados y aplicaron sus ideas en los nuevos Estados. El Perú, al proclamar su independencia en 1821, se dotó de un orden político basado en estos principios. Hoy, la Constitución peruana de 1993 mantiene la división de poderes en tres ramas —ejecutivo, legislativo y judicial— como garantía frente a la concentración del poder.
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