Gestiona responsablemente los recursos económicos
Comprende las relaciones entre los elementos del sistema económico y financiero
Construye interpretaciones históricas
Elabora explicaciones sobre procesos históricos
Explica la cadena que va del crac mundial de 1929 a la caída de Leguía y a la aparición de los partidos de masas, identificando por qué una economía que vive de exportar materias primas es especialmente vulnerable a una crisis internacional.
Vas a ver cómo una crisis que empieza en la bolsa de Nueva York termina, en menos de un año, tumbando a un presidente peruano. Y por qué eso no fue mala suerte, sino la consecuencia de cómo estaba armada la economía.
Una bolsa se desploma a más de seis mil kilómetros de Lima. Diez meses después cae el gobierno peruano. ¿Cómo viaja una crisis esa distancia?
Previously · dónde quedamos. Hace dos semanas cerramos el Oncenio: once años de obra pública pagada con crédito externo, conscripción vial, control político y una deuda que creció hasta volverse impagable, todo sostenido sobre un supuesto: que los precios de lo que exportábamos no iban a bajar. La semana pasada paramos la cronología por el 12 de septiembre. Hoy volvemos a 1929, al momento exacto en que ese supuesto dejó de cumplirse.
El 29 de octubre de 1929 se desplomó la bolsa de Nueva York. Lo que siguió no fue un mal día: fue la crisis económica más profunda del siglo XX. Los bancos dejaron de prestar, las fábricas dejaron de producir y el comercio mundial se contrajo.
Para un país que vivía de vender azúcar, algodón, lana, cobre y petróleo, eso significó una cosa muy concreta y muy rápida: el precio de todo lo que vendía se cayó. Y el Perú no ponía ese precio: lo ponían Londres y Nueva York, como ya viste en el episodio 3.
La cadena tiene cinco eslabones y conviene verla completa, porque cada uno se engancha con el siguiente sin que nadie lo decida.
Primero cae el precio internacional. Si el mundo compra menos azúcar, cobre y lana, el precio baja. El Perú sigue produciendo lo mismo, pero por cada tonelada recibe mucho menos dinero.
Segundo, caen las exportaciones. Menos ingreso por producto y menos volumen vendido: las haciendas reducen personal, los enclaves recortan producción y en varias regiones el trabajo desaparece.
Tercero, caen los ingresos del Estado. Buena parte de lo que cobraba el gobierno venía de las aduanas y de impuestos ligados al comercio exterior. Menos comercio significa, automáticamente, menos dinero en la caja fiscal.
Cuarto, la deuda se vuelve impagable. Los préstamos del Oncenio se pagaban con lo exportado. Cuando el ingreso se derrumba, los intereses siguen corriendo igual. En 1931 el Perú suspendió el pago de su deuda externa.
Y quinto, cae el gobierno. Sin dinero no hay obra pública, y sin obra pública el Oncenio se quedaba sin lo único que exhibía. El 22 de agosto de 1930 el comandante Luis M. Sánchez Cerro se sublevó en Arequipa y Leguía renunció.
Cuando llega una crisis mundial, la gente y las empresas recortan primero lo que pueden posponer. Un país que vende bienes terminados (máquinas, telas, autos) sufre, pero conserva la fábrica, los técnicos y las patentes: cuando la demanda vuelve, vuelve a producir.
Un país que vende materias primas está en otra posición. No fija el precio, no controla al comprador y no puede transformar el producto para venderlo a otro. Si el cobre baja, no hay nada que hacer con el cobre más que venderlo más barato.
A eso se suma un problema de caja pública: cuando el Estado cobra sobre todo en aduanas, sus ingresos suben y bajan al mismo ritmo que el comercio. Es decir, el Estado se queda sin dinero justo cuando más se lo necesita, porque es el momento en que hay más desempleo.
Esa combinación (precio ajeno, producto sin transformar y caja pública atada al comercio) es lo que convierte una caída de precios en una crisis política.
Cuando cae Leguía, no vuelve la República Aristocrática. Vuelve otra cosa, y ese es el cambio de fondo del episodio.
Hasta entonces la política peruana la hacían partidos de notables: agrupaciones pequeñas, formadas por familias con propiedad y apellido, sin locales en los barrios ni afiliados. En un país donde votaba el 3 %, alcanzaba con eso.
En los años veinte y treinta aparece un tipo distinto: el partido de masas. Tiene militantes que pagan cuota, locales en los barrios, periódico propio, sindicatos cercanos y una doctrina escrita. No busca convencer a treinta familias: busca organizar a miles de personas.
En el Perú eso toma dos formas principales. El APRA, fundada por Víctor Raúl Haya de la Torre en México en 1924 como alianza continental, y organizada como Partido Aprista Peruano en 1930. Y el Partido Socialista del Perú, fundado por José Carlos Mariátegui en 1928, que tras su muerte en 1930 pasó a llamarse Partido Comunista Peruano.
Las elecciones de 1931 son la primera prueba de fuerza de ese nuevo tipo de política. Ganó Sánchez Cerro; el APRA no reconoció el resultado, y de ahí arranca un enfrentamiento que va a marcar el resto del siglo.
| ✏️ Organizador 2 · Copia este cuadro en tu cuaderno | ||
|---|---|---|
| Partido de notables | Partido de masas | |
| Quiénes lo forman | Familias con propiedad y apellido | Militantes afiliados que pagan cuota |
| Dónde está | En Lima y en los clubes | Locales en barrios y provincias |
| Cómo difunde | Relaciones personales y prensa amiga | Periódico propio y sindicatos cercanos |
| Qué ofrece | Orden y continuidad | Una doctrina escrita y un proyecto de país |
| Ejemplos peruanos | Partido Civil | APRA (1924 / 1930) y Partido Socialista (1928) |
Aquí conviene frenar y hacer el ejercicio de método, porque es fácil pasarse de frenada con una explicación que funciona bien.
Los datos: el crac fue en octubre de 1929; el precio de las exportaciones peruanas cayó; los ingresos fiscales bajaron; en 1931 se suspendió el pago de la deuda; Leguía cayó en agosto de 1930. Todo eso está documentado y las fechas encajan.
La interpretación fuerte: «la crisis mundial derribó a Leguía». Es una explicación razonable y la mayoría de los historiadores la acepta como causa principal.
Lo que esa interpretación deja fuera: el Oncenio llevaba once años, dos reelecciones habilitadas con reformas constitucionales, opositores deportados y periódicos clausurados. Había descontento acumulado antes del crac. La crisis no creó ese descontento: le quitó al gobierno lo que lo compensaba, que era la obra pública.
Por eso la formulación precisa, que es la que se te va a pedir, no es «la crisis lo causó todo», sino algo más exacto: la crisis convirtió un descontento contenido en una caída. Distinguir esas dos frases es exactamente el criterio H3.
Un precio internacional es una abstracción hasta que llega al valle. Entonces se vuelve muy concreto.
La hacienda vende azúcar a la mitad de lo que valía tres años antes. Como no puede bajar el costo de la tierra ni del ingenio, baja lo único que puede bajar: la gente. Primero se acaban las contrataciones temporales, después se recortan jornales, después se despide.
El trabajador despedido no tiene seguro ni ahorro. Vuelve a su pueblo de origen o se va a la ciudad más cercana a buscar cualquier cosa. En la ciudad hay otros cien haciendo lo mismo.
Y ahí ocurre el hecho político. Esa persona, que hasta hace tres años no discutía de política porque tenía trabajo, empieza a escuchar a alguien que le explica por qué pasó lo que le pasó y qué habría que cambiar. Ese alguien tiene local, periódico y doctrina escrita.
| Crac | Caída brusca y generalizada del valor de las acciones en una bolsa de valores. |
| Aduana | Oficina que cobra impuestos sobre las mercancías que entran o salen de un país. |
| Suspensión de pagos | Decisión de un Estado de dejar de pagar temporalmente su deuda externa. |
| Partido de masas | Partido con afiliados, estructura permanente y doctrina escrita, que moviliza a grandes sectores. |
| Partido de notables | Agrupación política formada por un grupo reducido de familias influyentes, sin militancia amplia. |
| Vulnerabilidad externa | Grado en que la economía de un país depende de precios y decisiones que se toman fuera de él. |
Con el país en crisis y con una política nueva discutiéndolo todo, apareció una pregunta que nadie había planteado así antes: ¿qué es exactamente el Perú? Tres peruanos dieron tres respuestas incompatibles. La última clase del bimestre las pone frente a frente.
Traza una línea horizontal que ocupe el ancho de la página y ubica en ella seis hitos, cada uno con su fecha, un dibujo o símbolo pequeño y la parte de la lectura de donde lo sacaste:
Debajo de la línea, elige tres de esos hitos y escribe, en una línea cada uno, qué efecto concreto tuvo sobre un trabajador de una hacienda azucarera. No definiciones: consecuencias.
| 📋 Rúbrica de la Misión E6 | |||
|---|---|---|---|
| Se califica | Logrado (4) | En proceso (2–3) | Inicio (1) |
| A · Datos ⚡ | Los tres datos completos y bien ubicados en la lectura. | Faltan uno o dos datos, o no dice dónde estaban. | No registró los datos. |
| B · La línea de tiempo | Los seis hitos en orden, con fecha, símbolo y el lugar de la lectura de donde sale. | Cuatro o cinco hitos completos, o falta alguna fecha. | Invierte el orden o faltan la mitad de los hitos. |
| C · El efecto concreto | Las tres consecuencias son concretas y afectan a una persona real. | Una o dos son definiciones en lugar de consecuencias. | Copia el texto sin trasladarlo a una persona. |
| D · La frase precisa | Formula la explicación sin exagerar la causa única. | Escribe una frase correcta pero copiada del texto. | Afirma que la crisis lo causó todo. |
🆘 Modo mínimo: si no llegaste, entrega A + la línea de tiempo con sus seis fechas. Eso es «en proceso», no cero.
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